lunes

SOTAVENTOS

Adulterada y severa con quien no deja sustantivo a
la quebradiza indiferencia de la palabra,
con la costumbre de remar a sotavento,
te confieso que aún
nunca estuve derrotado, del todo,
me arden los fuegos de mis internos,
por un tú,
no siendo mi yo, 
el que te nombra y desea;
en estas sanas condiciones.
(dicen) de escribirme la vida
con capítulos ajenos;
a mi existencia.

Más divina, sin negarlo.
Cavilando.
@Igna