martes

LUCIERNAGAS Y MENTIRAS

La luciérnaga es un insecto fosforescente
porque arde;
pero el volcán también arde:
Luego el volcán es un insecto.



Justo delante de los árboles dormidos,
donde las ninfas cantan a los ángeles caídos,
el campo respira la paz del labriego,
digo mientras escribo sobre mi tinta
digo y me desdigo una vez más otra,
corrigiendo errores, gastando tinta,
emana de mis venas en negro,
y el papiro se empeña en convertirse en blanco.

Justo delante de mis manos temblorosas
el cuerpo erguido y la razón sin derrota,
se extiende mi brazo, y te abraza,
a ti,
a aquél,
al que duerme solo, noche tras noche,
al que piensa y nadie escucha,
el arpegio de unas letras sudorosas
que calientan más que enfrían,
adolescencia tardía de un amor,
que nunca ha tenido dueño,
(por escrito)
a ti estas letras que te invitan
a vivir sin temor a lo que diga nadie,
mientras elevas tus derrotas
a la mejor de las victorias
que es vivir la vida,
sin complejos.
A vivir la vida a tu antojo.

Aunque sea a base de autoengaño.

Hoy de la falsedad hago mito,
sin dueño, sin nombrarme,
sin nombrarte.
El amor no tiene un solo nombre
también existe sin nombrarse.
Amor.

Cavilando.

© Igna
Igna Safe Creative #0904020086825