martes

DELIRIOS

Me bebo la nostalgia
en el vaso amargo de la ausencia,
me queda el recuerdo tibio y sereno
de tu cuerpo junto al mío,
mis pensamientos tuyos,
tus actos míos,
un sabor agridulce
de haberte tenido tan poco tiempo
que apenas te recuerdo,
sin embargo el sabor de tu sexo
se quedó impregnado en mis ganas,
y el candor de tus labios mojados.

¿Alguien dijo que los besos pagados
no saben a nada, si se pagan
con actos, bien intencionados?

Ahí , me bebo mis ganas,
en los labios que albergaron,
el cáliz de mi cuerpo de madrugada:
Al completo.

Y tu delirio es mi locura.

¿Alguien dijo que los besos pagados
no saben a nada, si se pagan
con amor desde lo profundo del alma?

Cavilando.

© Igna

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