martes

IRONÍA IDEOPÁTICA


43Acoge en el devenir de mis días,
el ocaso que se avecina,
pregúnteme el amor de tus días,
y silencio lo que el alma grita.

(Maldigo tu ruido)
44
Restauro mi propia fina ironía,
y ajeno a todo el que me rodea
la empleo contra mí mismo.
(Y de mi mismo me río)
45Quisiera una luna contigo
a ser posible en cuarto creciente
dos noches de amable sintonía,
a ser posible en luna menguante
tres besos interminables,
a ser posible mirando las estrellas.
Miro al cielo y está nublado.
46A sangre y fuego por tu amor
me quemo, me desespero,
aún jugándomelo todo te espero.
(Mi melancolía es inevitable)
47Sé que visitas mi casa, rencorosa
apuntas a la diana de mi palabra,
y cuando crees haber vencido
te das cuenta que has perdido
todas las batallas conmigo,
(Y las que te quedan)
Si quieres hacerme el amor
primero lávate la boca ¡No!
mejor tu conciencia despiadada.
48
Inconcluso siempre quedo,
como el 29 de febrero
día de san Valentín,
yo coloco los santos, donde quiero.
No tengo dueño.
(Esos días te espero)
49
Preso de mi libertad,
drogadicto de la palabra
por prescripción médica,
se me antoja que tengo
un diagnostico idiopático.
Una enfermedad común
hoy en día, ya existía
el día que te conocí.
No se contagia.
Por si acaso vístete de negro
no sea que mi dolor, te arrastre,
al fondo de la primera declinación
del verbo morir.
(Y quiero morir solo)
50
Tiene una imaginación manifiesta,
y en la ruina de su palabra, edifica
el dolor que nunca tuvo, mi pesadilla
parece ser su sombra,
cuando miro mi sombra la escupo,
la piso, con el verbo amar.
Soy ex convicto de mi propia guerra.
(Solo batallo con palabras)

Soy preso de mi alma,
en cambio ella es libre.

Cavilando.

© Igna


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