viernes

AS DE TREBOL



Ayer te vi, enfundada de alegría,
coagulaste los instantes de mis ojos,
sangraron mis besos levemente
en el espacio, el recuerdo de tus pasos
constantes por mi vida, el hilo de la vida
misma, peregrino amante de tus ojos,
te recuerdo cómo eres, con la convicción
de que nada ha cambiado para siempre,
el derroche de amor que disfrutamos;
permanece.

Nada ha cambiado para siempre,
sin embargo tus ojos te delatan,
mientras los míos te hablan, nombrándote,
sólo tu nombre permanece a la espera
de tenerlo cerca para acariciarlo.

Me encarcelo en el abismo del tiempo;
y te espero; sin sangrar el as del trébol.

Cavilando.

© Igna


Días de descanso.
IGNACIO DE DIA
Safe Creative #0904020086825