lunes

CUANDO TU SEAS

Serás la pasión de carne de ternura,
la noche blanca o el día oscuro,
serás la mano que me asista el alma,
o el brazo que recorra mi cuerpo,
el anónimo verso de mi sonrisa,
pronunciando gentilmente amor,
serás cómplice de mis labios
la palabra que emancipe la alegría,
la que inspire a vivir todos los días
el roce de un descuido, desenterrando
el deseo de mi calma tímida.

Serás eco, rocío o madrugada,
manecilla del segundero adormecido,
aunque no escuche tu voz al grito
de tu llamada, sentiré el eco de tu amor
sin la nostalgia de la ausencia sentida.

Y serás un mar sin orillas,
una montaña sin subidas,
o un río sin caídas,
universo sin estrellas,
o agua sin tempestades.

Serás cómplice como te dije
del amor que sentimos un día,
del amor puro y verdadero, ese:
que muchos desconocen…

Seremos de nuevo,
tiempo de un recuerdo,
de un mes de Julio
de cualquier año.

Y cuando tu seas;
yo seré la mano
de tus deseos.
Cavilando.

© Igna