lunes

LEJANIA

La ausencia nunca debilita
el cariño hacia ti;
ocurre solo, que no veo tu
mirada, y parece que me
falte una parte de mi mismo.

No existe tiempo, amor
que yo no pase a tu lado,
sintiendo, latir tu corazón,
desde el último encuentro
de amor.

Aunque esté lejos.

Cavilando.

© Igna



También sueño de día.
IGNACIO DE DIA

viernes

VENTISCAS DEL CORAZÓN

En el sitio que se atrapan las sombras
tantas las intimidades en mi mente
donde se difumina la mirada y la vida,
allá donde crece el viento de otoño
tantos los silencios de mi corazón,
hoy hablo de la vida de las palabras
desde donde el verbo o el verso se dilata,
con los ojos fijados en el tiempo.

Hoy hablo conmigo, de cuando el tiempo
se aleja despreocupado del instante,
y preocupada la noche con su cita reza,
resucita el volcán descontrolado,
se levanta ventisca, una lluvia fina cala
el pensamiento más recóndito del cuerpo,
nada se gana si por nada se lucha,
no nace el olvido con el tiempo,
más bien brota desde todo lo vivido
de estaciones pasadas, de amores sentidos.

Aquí es; el ahora o el hoy, estrangulo mi voz
escribiendo el poema que nunca recuerdo,
tal vez en instantes tardíos cese la ventisca
y el pensamiento a la deriva, vague,
en sueños.

Cavilando.

© Igna


También sueño de día.
IGNACIO DE DIA

sábado

HABLANDO DE TI

Amando este sentir que nos une,
silenciando todos los besos dados,
cada vez que estás y te imagino
piel traslúcida en mi espalda,
el mismo amor que alimenta
cuerpo y alma, abriendo los sentidos
te adivino.

Mis manos, como los primeros rayos
de un amanecer constante, trepan
por tu cuerpo exuberante, en la quietud
de tu esencia.

Te adivino con los ojos cerrados,
sin hallar palabras para darte,
cual bálsamo preciso, siento el calor
de tus espasmos.

Hablando de ella me desconozco,
descubro el sentimiento de un latido,
la sombra escarpada del derroche
se avecina, y la noche queda larga,
cae tan lejos…

Cuando es a ti a quien amo,
mis heridas se transforman.
el verbo se dilata, y tú nombre
se hace amor, vibra y estalla,
en lo profundo de mi pecho,
abriendo todo el caudal,
de mis silencios.

Cavilando.

© Igna

También sueño de día.
IGNACIO DE DIA