jueves

EPICENTROS DISTANTES

Se intuyen las líneas de tu cuerpo,
te dibujo con mi mano, cómplice,
cada milímetro de tu piel, mientras
mis pensamientos se acurrucan
entre tus muslos y sentimientos.

Tras las quimeras, mi vida se consume,
esperando escribo sobre mi piel,
las noches que nunca estuve contigo,
cansado de gritar que poco, es suficiente,
mis ojos se duermen donde tus caderas
alcanzan la cúspide más baja de tu cintura.

Traiciono a mi cuerpo, engañándole,
haciéndole creer que fue anoche,
cuando en realidad han pasado lunas
del último orgasmo que hiciste mío.

Te dibujo por encima y por debajo,
se me gastan los lápices de colores,
entonces te dibujo en blanco y negro
mis labios te van comiendo, a fuego lento,
los tuyos una sinfonía en re menor,
lamiendo la desnudez de mis palabras.

Escapando a las pausas cuando amanece,
de noches agitadas, en suspiros ajenos
comienza un nuevo día, volviendo
a intuir tu cuerpo, me quedo sin saliva,
de hecho la gasté la última noche,
de tanto ansiar, los labios de tu vagina.

Me hundo suave, lento, contra el azul,
más profundo de tu sagrado cuerpo
te pierdes en las sombras, y te encuentro,
lamiéndome la piel de mis instantes
las partes más distantes del centro
del que dices llamar, tu epicentro preferido.

Cavilando.

© Igna


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