martes

FACCIONES

En medio de la oscuridad de la noche
navego por las aguas de tu cuerpo,
mis manos se hunden en tu coño
mojándome los dedos.

Los dedos se deslizan a mi boca,
después de entrar en tu gruta,
saboreo de mil manera tus olores,
incapaz de mantenerlos quietos
recorren desde tu espalda a tu cuello,
al compás de tus jadeos.

El músculo que te nombra, te busca
y tú lo buscas con los labios entreabiertos,
en tu boca, se alteran tus deseos,
y mis manos incansables, rodean
las aureolas armónica de tus senos.

La libertad no tiene prisa,
la noche se prolonga,
la prolongamos entre fluidos
mientras tus piernas se abren
esperando, el líquido seminal,
probado en tus labios.

Ayer follándonos, se detuvo la noche
es cierto que te extraño,
que recuerdo tus caricias,
la libertad sigue sin prisas.

Gocé de tu rostro y tus facciones,
del poder de tus pezones,
mientras sentiste el músculo
que tu sola sabes tensar como nadie,
en lo profundo de la carne.

Y en la piel sensible, tu clítoris
alterado, a mi boca reclamaba.

Para ti, por mí, por el amor exhausto,
de quien sabe gozar de lo que tiene,
descubrir las fuerzas que yo desconozco
mientras así; quiero dejarte:

Lleno tu cuerpo de néctar,
rota, alegre y semidormida,
descansa la noche, como tú.

Rota la barrera de la carne
del éxtasis encontrado,
duermo, en una nueva noche
entre los pliegues
de tus labios, sobre mis venas
latientes, la sangre se agolpa
sobre el jinete de la lujuria.
Cabalgándote.

Haciéndose la noche larga.

Cavilando.

© Igna




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