sábado

EXILIOS MOMENTÁNEOS

El recuerdo calentándome las venas
una flor a punto de abrirse, nueva,
lamiendo el sabor dulce de su néctar,
sus caricias nunca me son suficientes
retorna a mi mente como ya no ausente.

Sofocación, acaloramiento, incendio
por aclarar algo de lo que ha pasado
entre nuestros cuerpos, en medio
de un amor que gime y llora al mismo tiempo.

Tiemblo de emoción cuando me miras,
desnudo y sin complejos, las partes,
más complejas de mi cuerpo, tanto amor,
y tan completo, dejan mi corazón al descubierto.

Entre mis pliegues escondía las letras
de un poema embellecido, pareciera,
más bien un puñado de letras, desordenadas
que el azul, descomponía, formando estrellas.

En el cielo cuerpos desnudos, en silencio,
amor de pájaros nocturnos, me recorren,
la evocación tiene, color de sangre intensa,
que recorren mis venas, y a mi lengua deleita.

El amor que late, reverdece al mundo,
a nuestros ojos cálidas miradas,
con unas raíces cada vez más profundas,
unas lágrimas que padecen por el tiempo,
que nos queda de estar juntos,
y el tiempo se me clava en las entrañas,
cuando te desnudo con los ojos cerrados,
el amor profundo que encierras sigilosa.

La nostalgia se me apodera
sin debilidades, y el amor como frontera.
O el amar como prefieras.

Cavilando.

© Igna


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