jueves

DEL FEMENINO SABOR

Del femenino sabor no inhalado
del temblor de amor que aún recurre.
de todas las caricias no recibidas
de la piel fina no acariciada.

Ella que esconde su deseo
se descubre cuando la miro,
diciendo que se acuesta conmigo.

Me duele esa belleza no poseída,
la imaginación de sus fluidos;

quiéreme al fin mujer de fuego,
sin distancias, desoyendo al tiempo
que aún no ha sido.

Cabalgas sobre mí, y conmigo,
tus pechos ingrávidos y latentes,
expones tus finas carnes,
a la función exacta de mi lujuria,

y me duele el alma, hoy más que nunca
de quererte tanto, dos almas
separadas por el final de la poesía,

unidas por el hueco de la carne,
túnica eritroidea de mi cremáster.

Que late de una forma estrepitosa.

Por tu causa.

Cavilando.

© Igna


Mira la otra cara
Ignacio Diurno