viernes

DESTELLOS

No fue un destello,
ni una ráfaga de trueno
no pienso que fuera
ni tan siquiera un sueño.

Fueron tus ojos
los que me devolvieron
de nuevo el fuego,
de una amor apasionado
que permanecía anclado
en cualquier lugar
de mi pasado.

… Y llego a la convicción
que toda libertad,
está lejos de nosotros mismos.

Escritura de poesía añeja
que no por el paso del tiempo
decae,

y da paso
a otro destello.

De libertad.


Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno