martes

CUMBRES

Aún me queda la resabia
de sus besos,
aún resuenan en mí,
los destellos de su cuerpo.

Y se que a ella le agrada
decirle que la quiero,
y no lo digo en su momento,
me agrada verla los ojos,
deseosos, semiabiertos,

es el momento cumbre,
donde se funden los sueños.

Y le queda la resabia
de haberme tenido dentro,

aún no sabe si del cielo,
o del infierno.

Y no le importa,
que se me caigan mis egos,
en mitad del firmamento,
ella puso la estrellas,
yo las coloqué en el suelo,
ella puso el sentimiento,
juntos hicimos el resto.

Se entrelazaron los cuerpos
en un puro entendimiento.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno