martes

CUMBRES

Aún me queda la resabia
de sus besos,
aún resuenan en mí,
los destellos de su cuerpo.

Y se que a ella le agrada
decirle que la quiero,
y no lo digo en su momento,
me agrada verla los ojos,
deseosos, semiabiertos,

es el momento cumbre,
donde se funden los sueños.

Y le queda la resabia
de haberme tenido dentro,

aún no sabe si del cielo,
o del infierno.

Y no le importa,
que se me caigan mis egos,
en mitad del firmamento,
ella puso la estrellas,
yo las coloqué en el suelo,
ella puso el sentimiento,
juntos hicimos el resto.

Se entrelazaron los cuerpos
en un puro entendimiento.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

jueves

SU AMOR





“El tiempo es muy lento para los que
esperan. muy rápido para los que tienen
miedo, muy largo para los que se lamentan,
muy corto para los que festejan,
pero para los que aman,
el tiempo es una eternidad”

Shakespeare William.




Su amor
desata mis instintos,

no hay tiempo que olvide
que estuve con ella,

ella hace que los gestos,
permanezcan insistentes
en mis recuerdos.

Amor sólo hay uno
me dijo
el suyo, el mío,

el nuestro.

Y yo
respeto su orden.


Su amor ha sido primero.
Y yo digo que el último.


Cavilando.
® Igna

viernes

LUJURIA

Retorció los pliegues de mi carne
un grito sordo, en mi garganta,
descubrí que me había poseído,
hasta el fondo, rompió mi estrechez
mi intimidad, al final el amor,

ese tan temido, y esperado,

ni un solo poro
de vacío ha dejado de llenar.

La lujuria se hizo presa,
dejé follarme, intensamente
y los pliegues de mi carne
se volvieron tensos y alisados,
descubrimos un nuevo sentimiento
que parecía no haber existido,

entre mis nalgas,
y desde entonces
ha quedado
un volcán en erupción,
que cuando despierta,
hace que conozca
la lujuria

en su estado más primitivo.

El sudor quedó en las sábanas
como único testigo;
muerto.

más nunca fui a su entierro.

Y hoy no cavilo.


© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

DESTELLOS

No fue un destello,
ni una ráfaga de trueno
no pienso que fuera
ni tan siquiera un sueño.

Fueron tus ojos
los que me devolvieron
de nuevo el fuego,
de una amor apasionado
que permanecía anclado
en cualquier lugar
de mi pasado.

… Y llego a la convicción
que toda libertad,
está lejos de nosotros mismos.

Escritura de poesía añeja
que no por el paso del tiempo
decae,

y da paso
a otro destello.

De libertad.


Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

sábado

CUESTIONES Y BESOS

Cuando pronuncio tu nombre,
despierto en la madrugada,
me quedo un rato absorto,
y pienso que no soy nada.

Cuando siento tu presencia,
un no se qué, me refleja,
me saca del otro mundo,
y me arrastro hasta tu ausencia.

Acariciando tu cuerpo esperas,
un sentir de primaveras,
flores de jaramagos abiertas,
para tus noches sinceras.

Cuando te miro a los ojos,
transparentes y serenos,
atravieso tu mirada,
me entrego porque te entregas
me buscas porque te busco,
te quiero porque de formas,
me quieres y te releo.

Eso me dicen tus ojos,
a través de tus pupilas,
serenas como sirenas.

Cuando pronuncio tu nombre,
me recuerdas a otros besos,
me quedo un rato absorto,
descubriendo tus secretos.
¿Asomarán mis desvelos?

Cuando pronuncio tu nombre,
tu nombre me sabe a flores,
de un jardín engalanado,
con los nombres de otros hombres.

Eso me dicen tus ojos,
sinceros como sujetos,
sustento,
de almas inquietas,
cómplices de madrugada.

Cuando pronuncio tu nombre
tu nombre me sabe a besos.

Yo quiero ser quien soy,
cosecha generosa,
que todo lo cuestiona.
Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno