domingo

LUZ

Yo nunca he sido la luz
tan solo un reflejo
de tu yo,

terminó la función
el almíbar de tus labios
reposa sobre la pasión,

acuéstate y sueña
hay otro mundo exterior.

Latidos que apenas murmullan
teñirán con sangre el color
un reflejo nuevo te dará la vida.

Yo nunca he sido la luz,
aunque aún queden reflejos
de mi yo.

Las soledades ancladas,
en puertos sentimentales,
y sin que sirva de precedente;

te me reflejas, ausente.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno