viernes

ESPIRAL IMPERATIVA

Descienden mis manos desnudas
por entre tu piel dormida
arrancándote tus sueños
robándote tus pasiones,

entre tu piel y la mía
aunque sea por una vez
la química se compone
de amor para las heridas
de encuentros para soledades
de miradas compartidas.

Con un hilo sin sentido
hoy mi poesía ignora,
el tiempo que te atraviesa
y nos perdemos juntitos
por el mar de la alegría.


Y no niego
que el amor no exista
digo que el amor,
cuando se hace permanente
se muere, y brota de nuevo,
en un artículo tendente
a pensar que mis manos
ya no duermen,
y saborean el único espacio
que queda entre nosotros.
O sea nada

Por imperativo.

En ese preciso momento
dejo de ser yo,
y me convierto en ti
pasando del tú,

espiral

para volver al que siempre
he sido,
un enamorado del amor
y la palabra,
y al que se le pasan las noches
viendo transitar los días.

Por imperativo propio.


Y repito.
Esto no es poesía…

Cavilando.

© Igna


Mira la otra cara
Ignacio Diurno