martes

ECOS DEL TIEMPO

Si tuviese las palabras exactas
para huir en silencio
la concesión del sonido golpeando
las sienes, las palabras sin gestos,
el eco de los poemas escritos

si tuviese las palabra esclavas,
amordazadas por el ruido del tiempo
o la frágil constancia
de la duda del tiempo.

Si tuviese las palabras exactas
para huir del silencio
estaría contigo
exclamando los gestos,

la concesión de la duda
es un privilegio
más no digan nunca
que acallan los versos.

Aún en silencio se oyen los ecos,
en lo frágil del tiempo.

Lo peor es llegar a acostumbrarse,
lejos de todas las coordenadas.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno