martes

ECOS DEL TIEMPO

Si tuviese las palabras exactas
para huir en silencio
la concesión del sonido golpeando
las sienes, las palabras sin gestos,
el eco de los poemas escritos

si tuviese las palabra esclavas,
amordazadas por el ruido del tiempo
o la frágil constancia
de la duda del tiempo.

Si tuviese las palabras exactas
para huir del silencio
estaría contigo
exclamando los gestos,

la concesión de la duda
es un privilegio
más no digan nunca
que acallan los versos.

Aún en silencio se oyen los ecos,
en lo frágil del tiempo.

Lo peor es llegar a acostumbrarse,
lejos de todas las coordenadas.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

miércoles

AROMAS

El tiempo es volver a sentir tu aroma.

Quise terminar con mi pasado rejuvenecido
apartarte del camino ruidoso del amor y del destino
beberme de un trago las razones de una huída
encerrarme sin ayuda en mi entresijo
derramar la sangre de tu cuerpo por el aire
aire rojizo de tu sexo malsano,

escupiendo eufemismos por el cielo
quiero desprenderme de ese aroma infértil
perder el olfato de la hambruna de tus senos.

¿Y que? si no estás
nada necesito de tu estupidez nativa
ni tan siquiera que la leche viste nacer de tus senos malheridos
al fin.

¿Para qué?
Si somos tantos…

Que de ti no queda nada, tan solo letras revueltas
y ese olor de sexo empedernido
que se alojó en el mío.

Después al fin…
Todo fue compartido
quedaron los corazones partidos
y ese aroma agridulce de tus senos malheridos.

Del hombre que ha sentido una pareja,
y disfruta, habla de mi y se desconoce.


Cavilando

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

viernes

ESPIRAL IMPERATIVA

Descienden mis manos desnudas
por entre tu piel dormida
arrancándote tus sueños
robándote tus pasiones,

entre tu piel y la mía
aunque sea por una vez
la química se compone
de amor para las heridas
de encuentros para soledades
de miradas compartidas.

Con un hilo sin sentido
hoy mi poesía ignora,
el tiempo que te atraviesa
y nos perdemos juntitos
por el mar de la alegría.


Y no niego
que el amor no exista
digo que el amor,
cuando se hace permanente
se muere, y brota de nuevo,
en un artículo tendente
a pensar que mis manos
ya no duermen,
y saborean el único espacio
que queda entre nosotros.
O sea nada

Por imperativo.

En ese preciso momento
dejo de ser yo,
y me convierto en ti
pasando del tú,

espiral

para volver al que siempre
he sido,
un enamorado del amor
y la palabra,
y al que se le pasan las noches
viendo transitar los días.

Por imperativo propio.


Y repito.
Esto no es poesía…

Cavilando.

© Igna


Mira la otra cara
Ignacio Diurno

domingo

SUJETOS

Atados a este mundo
a una sociedad infecciosa
ruinosa,

creemos en dos
proceso quisiéramos veloz
desprendernos de estas cadenas
que nos llagan con ausencias

quemándonos
pasan días

-esperando-

soltar las alas al viento
y unidos poner fin
a eso que llamamos vida

para ser uno
que dos fuimos un día.

Construye poeta
otra historia,
bañada en sudor
de sueños boreales.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

martes

TENTACIONES

Siempre te he querido
aún en la distancia
tendrás que quererme,

porque soy tu tentación
la que te da alas
porque eres casi perfecta,

la que me sueña despierto
con la que sueño dormido
y el resto para ti.

Como una canción que nunca llega,

a través de esa distancia y olvido
te traspasa la piel
te quema
te penetra,

y te nombra entre las sombras
te invade y no agota,
y al mismo tiempo te hace libre
y es un amigo o un amante para siempre.

Quema la noche en ese estado,
desnuda, para el ser que se ama,
y queman los cuerpos el deseo.

… Y tú no estás
para contártelo.

Aunque lo sepas.

Cavilando.

© Igna

Alhelm uain kana hilm hua hilmuna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno

jueves

LAMENTOS

Lamentamos que podemos
olvidar primero el sueño,
sin habernos despertado
ni haber vivido el momento.

Lamentamos recordar
y vivir de los recuerdos
olvidamos el presente
nos confunden nuestros sueños.

Entre lamento y lamento
la vida se va atreviendo
a dejar entre recuerdos
lo que hemos ido viviendo.

Amo tu silencio
su eterna existencia
latentes, mis sentidos,
prefieren amar.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno