sábado

POLVOS A CIEN

Por las venas de tus ojos
rayas blancas a diario,
muchas personas pocos amigos,
sed de arena y un fuego que no calienta
rayas blancas de una misma herida
consumidas las penas
ya no recuerdas el olvido,
el dedo en alto, los bolsillos vacíos
orgullo perdido
llorando gritas,
un hilo de sangre debajo del vestido,

sobre las nalgas varios despojos de hombres fríos.
unos momentos de orgasmos fingidos
vagos recuerdos de lo que ha sido,
veneno anclado a ese poder que todo lo cura

polvos a cien
la noche sola
él la cerveza
tú la espuma

y un grito enfermizo de amor arrojadizo
que quiebra el alma,
la espiga la flor,
la espina el clavel y ese corcel,
que siempre dices no montar más en el.

Por las venas de tus ojos se caen a diario
los pétalos de vida y lágrimas abiertas
que nunca son de él.

Polvos a cien
corretean debajo de tu piel.

Cavilando.

© Igna

Mira la otra cara
Ignacio Diurno