jueves

TIERRA Y BARRO


Este blog cumple mañana dos años, es hora de un descanso, os dejo la puerta abierta, yo estaré dentro o quizás vagando, descansando, entrar sin llamar.
Hasta la vuelta...

Miro el instante que el
paso del tiempo ha dejado,
el silencio nocturno,
el de la sangre
que recorre mis venas,

el calor perdido
de un abrazo
entre tus labios,
la sed que me produce
el vuelo de tu falda,
el sexo que imaginé,
la realidad que me desborda,

la imaginación
que me gana la partida,
no hay vuelta atrás,
quedaron atrás
nuestros mejores años,
los que han de llegar
serán fuentes de mi hoguera,
pasto de mis llamas,

mis huesos serán polvo,
o quizás serán barro,
o quizás sea tan sólo
un sustantivo,
mezclado con un adverbio
de tiempo entremezclado,
un verbo,
podría ser un verso,
y dejar caer todos mis pecados,
en el aire,
o en el mar,
o en el propio barro,
pues no hay Dios que los juzgue.

A pesar de mis años,
mis cabellos canos,
y mis recuerdos
que considero intactos.

Cavilando.


Yo soy, solo el Dios
de mis propios aciertos,
o de mis fracasos.

© Igna