domingo

FLUIDOS

Si no soy capaz
de leer tu mirada
de saborear tu palabra,
de amarte en silencio
para huir de mi nostalgia
y encerrarme entre sus versos,
¿Valdrá la pena recorrer ese tu cuerpo?

Aprendí el camino
de recorrer muslos agrestes,
trepé hasta la cima de los montes,
me mojé con los fluidos de sus labios,
y fui aprendiz y sabio en ese instante,
y vuelvo a recorrerlo con placer,
cada vez que puedo,
pues no hay camino más cercano,
que el de mi lengua a su cuerpo.

Cavilando.

© Igna