jueves

SU_MISIÓN


En el suelo, con las rodillas clavadas
por el polvo del camino,
así te miro con los ojos cerrados
de placer, y enterrando el cuello
entre mis piernas, cabeza gacha.

Las manos arañadas
de apoyarme en tu espalda
el peso de tu cuerpo contra la tierra.

Con tu garganta mojada
esperando, sin hablar
lo que siempre has deseado.


Así te miro
presa de esta noche mía


sumisa,
como tú,
como yo,

como los dos queremos.
Sin tapujos de por medio,
hembra de ésta noche...

Mía.

© Igna