martes

JINETES NOCTURNOS





Abierta de piernas
esperando;

un soplo brutal
hasta tus encantos,

me agrada mirarte

cuando te explicas
tanto y tan claro.

Sin decir una palabra
solo esperando.

Un orgasmo que se reduce
a unos instantes de espasmos.

El monte no es de Venus
hoy lo hago mío
tuyo, nuestro,
para cabalgarlo
a pelo.

Descalzos entre la tierra.

Cavilando.

© Igna