domingo

DESNUDA

Desnuda

por la calle del deseo
al filo de medianoche,

mis dedos
buscan ese instante
juegan con mi cuerpo,

hembra hambrienta
en busca de la nada

porque todo,
vuelve al mismo instante
de antes.

Ternura,
vacía la boca
entre algodón de sábanas
manchadas,

de deseos
indecentes

piensan...

Y vuelvo a olor mis dedos
y sentir mi cuerpo,
me llama
el fuego.

Del deseo.

Cavilando.

© Igna