viernes

EL OLOR DE SU VESTIDO

Llevaba en el vestido un aroma
semejante a amores derretidos
a noches de sudores calientes
entre sábanas frías, a palabras
entrecortadas de madrugada,
a cópulas fantásticas,
también de su piel emanaba
ese olor, me acariciaba el alma
me hacía sentir cosas extrañas,
en algún momento soñaba,
de entre sus palabras ese olor
me penetraba en las entrañas
mientras me decía te quiero,
agarradas sus manos a mi espalda

susurraba entrecortada, que
yo era el amor de sus mañanas
el aire que respiraba,

un olor que se impregnaba en mi piel
y se agarraba a mi alma.

…Y no era mío,
no fui yo quien le acarició el alma.

© Igna