miércoles

LÁGRIMAS DE MIEL




















Ya no queda nada entre los dos
ya no queda ni una flor,
limpio el olvido
traspasados momentos,
rotas las fotografías
devueltas con creces las melancolías,
sin dar las gracias como debe ser
de tú a tú
solo con palabras,
miradas enfrentadas que hablan,
el silencio se enjuaga con lágrimas saladas
los besos se lanzan al mar del olvido,
el propio olvido se olvida de los sentidos,
como deber ser,
una despedida sin antes ni después,
como debe ser una despedida
alejada del sentido del querer.

Solo queda el sabor
de esos besos,
y esas lágrimas de miel
adheridas a las capas de la piel.

© Igna