viernes

RABIA

Retrocedo en el tiempo,
amores longevos,
risas convertidas en llantos,
atrofias estelares, ausencias de estrellas
galaxias pasadas, humanos desencajados,
besos salpicados de ironías, labios rotos
caricias quemadas, resquebrajadas, aúllan.

Lobas sedientas, orgasmos deformados,

apariciones nocturnas
lobos en busca de presas fáciles
escritos en la nada, libros olvidados,
órganos deformados, sangre evaporada,

venas abiertas,
heridas cicatrizadas con azahares de olvido,
sed
gotas de lluvia cristalizadas, clavadas en la entrañas.

No logré apagar la sed, ni calmar mi mirada,
los otros;
los otros siguen su andadura entre esas nalgas deformadas
que aparecen entre la nada imaginada
abstractismos
con cualquier cosa se conforman, ingratos,
muchos se creen que esa abertura solo sirve para descargar
el odio, la rabia de tantos días deformes.

Ni esa agua de lluvia de plata ácida que atrás era un vómito
ahora sirve ya…
Solo estos recuerdos, retrocesos innobles que permanecen
permanecen
atrofian
y permanecen en mi memoria,
desencajando la ingravidez retrasada
de tuyas, mías, u otras tantas historias…

Sed y como en las batallas se niega el agua.

© Igna